lunes, 11 de noviembre de 2013

La vuelta a España en 36 dias


No es que 36 días sean un récord. El mérito se encuentra en la forma y en la finalidad en que el matrimonio melillense formado por doña María Miguel y don Manuel Martínez, lo realizaron. En concreto, a bordo de un automóvil De Dion Bouton de 1919. Con el que llevaron un cariñoso saludo de nuestra Melilla y recíprocamente otro de los Ayuntamiantos visitados. Y como no podía ser de otra forma, el vehículo portaba matrícula de Melilla: ML-899.
Partieron hacia Mála­ga el  09 de julio de 1981. Visitaron primero las provincias occidentales de Andalucía para llegar hasta la ciudad hermana de Ceuta. Salto a la península el dirección a  Madrid por Extremadura. De nuevo partida hacia Galicia, cornisa Cantábrica , La Rioja, Alto Aragón y Barcelona. Bajada bordeando la costa levantina hasta Almería y etapa de honor hasta Málaga, donde tomaron rumbo al punto de partida y terminando su periplo el 14 de agos­to. Se recorrieron 5.070km a una media de 35 km/h en etapas de 200 kiló­metros diarios. Se visitaron 188 localidades de 33 provincias. 
Este es un pequeño recordatorio de EdML en homenaje a tan valiente hazaña deportiva, altruista y desinteresada: La vuelta a España de un coche sexagenario por aquel entonces, llevado por dos embajadores de lujo para dar a conocer nuestra ciudad.

Curiosidades:
Este automóvil formó parte de la comitiva de la Reina Victoria Eugenia en 1926 para trasladarse desde Melilla a Monte Arruit y entregar una bandera a La Legión.
Originalmente carrozado como doble faetón, transformado para la carga con una batea abierta y nuevamente carrozado como turismo en su forma actual.
El motor carece de bomba de gasolina y el carburador se alimenta por gravedad a través de un grifo controlado por el chauffeur. Una potencia aproximada de 35 cv con un consumo de 14-15 litros cada 100 km. El encendido se hace a través de una magneto. No posee tampoco bomba de agua y la refrigeración se realiza por termofusión.
Ruedas con llantas y radios de madera con frenos de varillas sin asistencia alguna. Suspensión por ballestas.
¡Todo un lujo para la épòca..!










jueves, 17 de octubre de 2013

Camionetas al campo II: la CTM

Garaje de la CTM
                             
La Andaluza o Cooperativa de Transportes de Marruecos fue fundada en Melilla el 14 de abril de 1.936. Actualmente activa, cuenta ya con la tercera generación de aquellos entusiastas fundadores. Es una de las Cooperativas más antigua de España y quizás, la más veterana en el sector del transporte de viajeros.
Disponía en Marruecos de una importante flota de vehículos y una extensa plantilla de  socios/cooperadores y asalariados. Cubría más de dos mil kilómetros de concesión, con innumerables Delegaciones a lo largo de todo el Protectorado Español del Norte de Marruecos y sede central en Melilla. Además,  construía y carrozaba los autobuses en sus propios talleres, con personal propio experimentado.
Con la independencia de Marruecos en el año 1.955, la C.T.M. perdió todas las propiedades situadas en el Protectorado marroquí. Tras el cierre radical de fronteras, todos los inmuebles, talleres, oficinas y vehículos, quedaron en poder del Gobierno de Marruecos, sin que fuese indemnizada por éste ni por el Gobierno de España. La empresa, con unas infraestructuras sólidas y consolidadas en la zona, pasó a no ser nada en cuestión de días. Ante ésta situación, parte de los cooperativistas tomaron la decisión de trasladarse a la Península. Otros, debido a su avanzada edad o circunstancias familiares decidieron quedarse en Melilla. Tanto a unos como a otros, la Cooperativa hubo de indemnizarlos con recursos propios, por supuesto, sin ayuda gubernamental alguna.



Ya en la Península, los comienzos fueron muy duros, con pocos vehículos y escasos recursos económicos, se inició una nueva andadura en zonas como Madrid, Córdoba, Sevilla, Algeciras y La Línea de la Concepción, siendo éstas dos últimas ciudades donde quedó definitivamente asentada la Cooperativa, hasta nuestros días.
Actualmente cuenta con una plantilla de más de cien trabajadores, asi como una flota de unos setenta autobuses. Fue fundadora de los servicios urbanos de autobuses de las ciudades de Algeciras y La Línea.
En nuestros días, la C.T.M, es sobradamente conocida en el ámbito del transporte de viajeros de toda España, contando con el reconocimiento de instituciones públicas y privadas ligadas al mundo del transporte.


lunes, 23 de septiembre de 2013

Jornada de Patrimonio y Cultura


Foto de "familia"

Cualquier motivo es suficiente excusa, por inverosimil que parezca,  para justificar una salida de clásicos. El pasado sábado, se celebró el Día del Patrimonio y Cultura. Un invento de los Amigos del Museo del Automóvil de Melilla que fue secundado por algunos melillenses con patrimonio clásico motorizado. 
La fiesta se inició con una concentración en el Fuerte de Rostrogordo, posterior salida en caravana hasta Melilla La Vieja, visita al museo de Las Peñuelas y cierre con un refrigerio como auténtico banderín de enganche.
Para que luego digan que la cultura no puede ser también lúdica...

Zona V.I.P.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Camionetas al campo: I



A principios del siglo pasado, eran muchos y mal organizados, los transportistas que operaban entre el Protectorado Español de Marruecos y Melilla. El transporte pasajeros se hacía en precarios omnibuses o viajeras, de escasa  potencia e incomodos asientos en carrocerías de madera. Dotados de un conductor, propiamente dicho,  y un ayudante que también hacía las veces de revisor/cobrador acomodando al viajero y los bultos, siendo responsable de cobrar los importes del trayecto.  Recorrían todo el Rif, haciendo incontables paradas en las poblaciones por donde pasaban. Circulaban con resignado esfuerzo, por las estrechas y retorcidas carreteras de la meseta salvando peligrosos desniveles y profundos barrancos poniendo constantemente a prueba la pericia de los conductores. Como curiosidad, los vehículos tenían doble matrícula ME/ML (Marruecos Español/Melilla) para poder ejercer su actividad en los dos territorios.
Empresas como La Hispano Francesa, La Valenciana, La Sevillana, La Andaluza, Moncada, Vera y Cía.... Nombres todos que nos recuerdan la pluralidad de sus orígenes y la tierra de oportunidades que significó el Protectorado de Marruecos.


Es el caso de Transportes La Valenciana, que compaginó el transporte de mercancías con el de viajeros. Fundada por la familia Llodrà, es un referente para todos los que vivieron en aquella época. Empezaron la aventura partiendo de dos chasis de camión rescatados de un carguero a medio hundir en la bocana del puerto de Tánger. Hacían la línea Melilla-Tetuán de forma regular. Construyeron el Parador de Ketama, como lugar de descanso o de refugio cuando la climatología adversa lo aconsejaba. Pionera en establecer un vehículo rápido de menores dimensiones que hacía el trayecto hasta Villa Sanjurjo casi en la mitad de tiempo, a la que los usuarios apodaron La Rápida.

Parador de Ketama




Moncada, Vera y CIA, llegaban hasta  Midar  haciendo  paradas  en diversas poblaciones   y campamentos. Las camionetas de Transportes Maanán llegaban hasta Nador o Farhana y  fueron las últimas en desfallecer a finales de los setenta.
Empresas y personas que irremediablemente dieron al traste con el empeño de su vida. Una oportunidad perdida con la independencia de Marruecos. La nacionalización del transporte terrestre y el abandono del estado español hizo que perdieran sus inmuebles y derechos. Desde aquí, un homenaje a aquellos esforzados emprendedores que, sin merecer tan triste final, tuvieron que rehacer sus vidas.