Programada para el último finde del mes, nueva edición de la Retro malagueña. Una cita ineludible a salto de rana... Por el charco... (perdón). En el FYCMA, Palacio de Ferias y Exposiciones de Málaga, en la avenida Ortega y Gasset 201. Por si necesitan el teléfono es 952045500.
Sede administrativa de BMW Cuatro Cilindros inagurada en 1973
Después de la 2ªGM, BMW se encontró con una fábrica arrasada en Múnich y otra en Eisenach, en manos soviéticas. Estos la pusieron inmediatamente en producción con marca, tecnología y medios BMW, hasta que se vieron obligados a cambiar de nombre por el de EMW en 1952 después de prosperar la demanda de los propietarios legítimos de la marca. Los británicos, tampoco tuvieron reparos para apropiarse de los planos de los automóviles de preguerra. Así, Bristol Cars, produjo en Inglaterra el modelo 400, que no era más que el BMW 327, riñones incluidos. Por si fuera poco, las fuerzas aliadas impidieron a BMW la producción de automóviles durante los tres años posteriores al fin de la guerra.
Los comienzos fueron duros y sobrevivieron fabricando motocicletas, ollas y frenos. Como consecuencia, a finales de los 50's, el catálogo de automóviles estaba descompensado y desfasado: contenía solo dos modelos: un microvehículo bajo licencia ISO: el Isetta; y una antigua pero lujosa berlina rescatada de su pasado reciente: el 501. El desarrollo de la Nueva Clase, una berlina media, y su posterior éxito, impulsaron a BMW a ser lo que hoy es.
El 190 SL nació de la astuta idea de Max Hoffmann. Fue un avispado emprendedor de origen austriaco que emigró a los EEUU para evitar a los nazis. Poseía una una red de importación de vehículos europeos y distribuía marcas como Alfa romeo, Jaguar, Porsche o Mercedes Un visionario que convenció a la cúpula de Mercedes para fabricar, a medida del mercado americano, un pequeño roadster a imagen del súper elitista y laureado 300SL Gulfwing. Y no se equivocó: y es a él, al que deben casi la mitad de las ventas del modelo. Una suculenta parte de sus ventas americanas.
En tan solo 5 meses, Mercedes, aprovechó la nueva base del Pontón para el desarrollo y presentación de la idea. Un diseño elegante que recuerda a su hermano mayor pero sin estridencias. Un pequeño motor de cuatro cilindros heredado también de las berlinas. Y un interior en cuero y todo lujo de detalles. Disponible también con un techo duro, por lo que la marca lo servía como cupé.
Un vehículo deportivo ligero (Sport Leicht) estiloso con excelente acabado, que a la postre, fue el punto de partida de una nueva saga, ahora imprescindible.
Inspirado en los automóviles americanos de posguerra, Peugeot presentó el 203 en 1948. Una sorprendente berlina revolucionaria de cuatro puertas y un económico pero voluntarioso motor de 1300cc con 42cv. Una apuesta, toda nueva, para el renacer de la marca después del conflicto. Único modelo de producción hasta 1954, año en el que se produce una profunda reestilización de la carroceria. Desde entonces, compartió producción con el 403, hasta su fin de producción en febrero de 1960.
Se gano fama de coche fiable y duradero participando en numerosos rallyes de la época: Monte Carlo, Mille Miglia... Entre otros, ganó el Raid París-El Cabo en 1950, el Rally de Australia en 1953 o el Rally Safari en 1959, con coches prácticamente de serie.
Y ahora, disfrutemos de un agradable paseo por la campiña: